martes 6 de julio de 2010

Indicadores de Intensidad del Ejercicio

La práctica de actividades físicas de manera habitual beneficia a la salud de las personas mejorando la calidad de vida. Pero ¿qué requisitos debemos tener en cuenta para la práctica de las actividades físicas?, ¿En qué intensidad son adecuadas las actividades físicas?
Al primer interrogante hemos respondido en parte con el tema sobre el calentamiento. Pero al segundo interrogante vamos a tratar de responder a continuación. Para que logres:
· Conocer algunos indicadores de intensidad de las actividades físicas.
· Conocer la forma en que puedes obtener tu frecuencia cardíaca en reposo y tu intervalo adecuado de esfuerzo.
· Utilizar dichos indicadores en la práctica de tus actividades físicas, con el fin de lograr una práctica saludable de las mismas.

EL CUERPO HUMANO Y LA ACTIVIDAD FÍSICA: Para realizar actividades físicas es necesario que nuestros músculos realicen numerosas contracciones. Que se logran gracias a la acción coordinada de diferentes sistemas y aparatos de nuestro cuerpo.
El sistema nervioso es el conductor de la operación. Él da las órdenes a través del impulso nervioso para que se produzca la contracción y comience el movimiento.
Los huesos y los músculos forman el sistema locomotor. A través de un sistema de palancas pueden hacer que el cuerpo se mueva. Pero para ello necesitan "combustible".
El "combustible", la energía, llega al músculo gracias a la acción del sistema cardiorrespiratorio. En primer lugar, el aparato respiratorio se encarga de captar el oxigeno que existe en la atmósfera y de llevarlo hasta los pulmones.
En segundo lugar, el aparato circulatorio con el bombeo de la sangre por parte del corazón se encargará de recoger el oxígeno en los pulmones y llevarlos a las células de todo el cuerpo. Y, por supuesto, a las células de los músculos que van a encargarse de producir el movimiento.
El ritmo de trabajo del sistema cardiorrespiratorio depende de la intensidad de la actividad física que estemos realizando y, por lo tanto, en este sistema encontramos dos de los indicadores de la intensidad que vamos a utilizar para evaluar si la actividad que estamos realizando está dentro de unos límites que sean adecuados para nosotros.

¿QUÉ INDICADORES DE INTENSIDAD PODEMOS UTILIZAR? La intensidad depende del esfuerzo que le pedimos a nuestros músculos que realicen. El grado de contracción o de estiramiento que estamos solicitando es un indicador de la intensidad del ejercicio.
Pero existen otros indicadores más globales del grado de esfuerzo que le estamos pidiendo a nuestro cuerpo y a los que siempre debemos prestar atención. Son las pulsaciones del corazón y la frecuencia de nuestra respiración.
La frecuencia de la respiración es un indicador que nos ayuda a apreciar de manera aproximada la intensidad de una actividad física. El jadeo nos da una idea de que el esfuerzo físico comienza a ser alto y que de seguir a ese ritmo no podrá ser mantenido por mucho tiempo.
El pulso arterial es otro buen indicador de la intensidad de la actividad física. Nos sirve para valorar el esfuerzo que realizamos y, fundamentalmente, para orientarnos en una actividad físicas que beneficie nuestra salud. Es conveniente conocer la FRECUENCIA CARDIACA en reposo. Las variaciones de este dato nos servirán como un indicador de una buena o mala adaptación de nuestro cuerpo a un programa de desarrollo de la condición física e, incluso, es un indicador que nos permite conocer nuestro estado de salud, ya que en algunos procesos de enfermedad la frecuencia cardíaca en reposo se verá alterada incrementándose su valor.